¿Por qué tuve que sobrevivir? ¿Por qué me has abandonado? ¿Qué caso tiene seguir en este mundo hediondo sin saber que en la noche podrás abrazarme? ¿Sin saber que podríamos crear una sonrisa para el otro en los días nublados? No puedo soportar este llanto casi eterno… He decidido… Tan sólo… Decir… Adiós…