Un despertar abrupto que me desafiaba. ¿Me escuchas? No puedes controlarme más a mí ni a nadie más. Él era la perfecta coartada para todos tus actos. ¡Muestráte!
Silencio…
Risa misteriosa… Un nombre extraño me ha dado…
Una voz… La cortina que despliega el hermoso cielo azul tan brillante y seductoramente atemorizante.
Debemos enfrentar nuestro destino. Juntos…
Aunque…
¿Podrás escapar de este terrible laberinto que te ha acogido? ¿Puedes liberarte de las comodidades de haber vivido en una cuna sin ninguna atemorizante voz inquietante?